Declaración Política del XII Comité Patriótico Nacional Ampliado

COPAN
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El Movimiento Político y Social Marcha Patriótica, reunido en su XII Comité Patriótico Nacional Ampliado realizado los días 13 y 14 de febrero de 2016, analizó de manera detallada la coyuntura nacional, y en particular el estado de los diálogos de paz y el camino para la implementación de los acuerdos, como base para la construcción de su plan de trabajo, por lo que comunica a la opinión pública en general que:

Analizamos el contexto de crisis económica global y nacional, resaltando que las políticas impulsadas por los gobiernos neoliberales de los últimos 25 años, han producido una profunda crisis económica que continua siendo descargada contra la clase trabajadora. El modelo minero-energético y agro-exportador vigente empobrece y agrede a nuestras poblaciones, contamina y destruye la naturaleza, y no es coherente con la promoción de un desarrollo social sustentable: el modelo actual es un fracaso y debe ser modificado en un escenario Constituyente.

Advertimos que, garantizar los recursos para la implementación de los acuerdos de paz venideros es una prioridad para la nación y debe conducir a supeditar los gastos militares y de pago al capital financiero. De igual forma, exigimos que se establezcan mecanismos claros de administración participativa y veeduría popular de los recursos internacionales destinados para este fin, que no deberían ser manejados por el gobierno nacional como una caja menor dependiente de sus intereses.

Celebramos los avances de la Mesa de Conversaciones de la Habana, y saludamos la Jurisdicción Especial para la Paz como un avance efectivo para la restauración de los derechos de las víctimas y la reconciliación del pueblo colombiano. Sin embargo, llamamos la atención sobre las medidas legislativas y las decisiones del ejecutivo que contradicen el espíritu de lo acordado en la Mesa, como ocurre con la Ley ZIDRES, que modifica la legislación vigente sobre baldíos y establece nuevas formas de esclavitud agraria, basadas en una falsa idea de colaboración entre el gran capital y el campesinado empobrecido. En contravía de estas políticas, instamos al gobierno nacional a hacer expeditos los trámites de constitución formal de las Zonas de Reserva Campesina en todo el territorio nacional, como un gesto efectivo de paz.

Denunciamos que, en contravía de los preacuerdos sobre participación política, la política judicial del gobierno siga girando alrededor del encarcelamiento de líderes agrarios y sociales de oposición. La Paz no requiere amenazas, sino de una apertura democrática y un gran dialogo nacional que involucre a todos los actores en el objetivo común de la reconciliación. Reiteramos que la liberación inmediata e incondicional de las más de 9500 prisioneras y prisioneros políticos es un gesto de paz y justicia social que no debe dilatarse más: el país necesita del enorme aporte que estas luchadoras y luchadores sociales pueden hacer para la construcción de una nueva Colombia.

De igual forma, llamamos la atención sobre el fenómeno paramilitar subsistente, cuyo desmonte depende esencialmente de un cambio en la doctrina militar contrainsurgente del Estado, que de pasó a una doctrina promotora y respetuosa de los derechos humanos y los valores democráticos. En ese sentido, llamamos al movimiento social colombiano y a la comunidad internacional a estar alerta sobre la creciente actividad paramilitar en el Urabá Chocoano, el Caquetá, el Sur del Tolima y otros puntos de la geografía nacional, y a exigir del gobierno nacional una reforma inmediata de la fuerzas militares, y acciones contundentes de desmonte de las estructuras paramilitares.

Ante el anhelo de hacer efectivos los acuerdos en materia de cultivos de uso ilícito, denunciamos que siguen los operativos militares de erradicación forzada sin adelantar programas de desarrollo social agrario que presenten alternativas dignas y justas para el campesinado. El escenario de violencia estatal y persecución a los campesinos cultivadores, debe dar paso inmediato a la concertación de planes de sustitución voluntaria con un enfoque de derechos y garantías sociales.

Llamamos al Gobierno Nacional y al Ejército de Liberación Nacional a redoblar esfuerzos para avanzar de forma expedita a la fase pública de ese proceso de diálogo. Destacamos los importantes avances que han conseguido hasta ahora, y destacamos la necesidad de blindarlos, a través del acompañamiento efectivo la comunidad nacional e internacional. Conmemoramos los 50 años del asesinato del cura guerrillero Camilo Torres, destacando su vida y su obra, caracterizadas por el trabajo humanitario y académico. Rechazamos la “cacería de brujas” desatada por el Gobierno Nacional y las fuerzas militares que buscan sabotear los eventos conmemorativos que se vienen desarrollando por estos días, y reiteramos nuestro compromiso con el principio de la búsqueda de la unidad que caracteriza el pensamiento de Camilo.

Declaramos nuestra oposición al mecanismo unilateral de refrendación de los acuerdos promovido por el gobierno nacional. Tal y como está propuesto, el plebiscito representa una amenaza para el avance de los diálogos, por no ser producto del acuerdo entre las partes, y ser insuficiente ante las necesidades de reformas estructurales del Estado Colombiano. Es por ello, que junto a cientos de organizaciones sociales y políticas, reiteramos nuestro llamado a seguir promoviendo un proceso de Asamblea Nacional Constituyente, como mecanismo idóneo para la implementación de las reformas que exigen los acuerdos de la Habana. La ANC es un clamor de la sociedad colombiana.

Llamamos a todas las organizaciones que conformamos la Marcha Patriótica, a todos nuestros amigos y amigas, así como a todos los colombianos y colombianas que quieren un país mejor a que preparemos y desarrollemos el segundo Consejo Patriótico Nacional, máxima instancia de nuestro movimiento político llamada a evaluar nuestro andar y proyectar nuestro rumbo para los próximos años, los años de la paz y la construcción de la justicia social.

El Comité Patriótico Nacional convoca al conjunto del movimiento social y popular en Colombia y en el Mundo, y a la ciudadanía en general, a continuar rodeando el proceso de la Habana, y a apropiarse y defender sus acuerdos, difundiendo la trascendencia que tienen para el logro de una Paz Estable y Duradera. Nuestro mayor reto es el de realizar una permanente pedagogía para la paz en los territorios, barrios, universidades, colegios, fábricas, y en cada rincón del país. La Paz no se construye con la firma de los acuerdos sino con la acción ciudadana, y la organización y movilización en defensa de una nueva Colombia que garantice los derechos y la satisfacción de las necesidades de las gentes del común. En ese sentido, nos sumamos y convocamos al gran Paro Nacional del próximo 17 de marzo y a las demás jornadas que deberán convertirse en otros de los escenarios de diálogo y construcción de democracia y paz con justicia social.

¡Viva la Marcha Patriótica!

¡Viva la PAZ con Justicia Social!

¡Viva la Asamblea Nacional Constituyente!

 

COMITÉ PATRIÓTICO NACIONAL - COPAN MOVIMIENTO POLÍTICO Y SOCIAL MARCHA PATRIÓTICA

Bogotá, 13 y 14 de Febrero 2016.

 

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