Encuentro Nacional de Mujeres Negras-Afrocolombianas Constructoras de paz y libertad Barequeando y trenzando Emancipaciones

Afrocolombiano
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DECLARACIÓN POLÍTICA 

Las mujeres negras, afrocolombianas, raizales y palenqueras, reunidas en la ciudad de Cali los días 5, 6 y 7 de mayo del 2016 nos reconocemos libres, diversas, autónomas, dignas, independientes, inteligentes, bellas, trabajadoras, forjadoras de paz, rebeldes, resistentes y resilientes, tejedoras de vida y organizadoras de procesos libertarios. 

Históricamente hemos padecido el flagelo de la dominación de una estructura racista, patriarcal, heterosexista, colonialista y capitalista, que ha permeado con contundencia la mayoría de las esferas de nuestras vidas, de nuestras comunidades y nuestra sociedad. Estas estructuras han violentado nuestros territorios, iniciando por nuestros cuerpos colectivos e individuales, despojándonos no sólo de nuestras tierras, sino también de nuestra cultura, ancestralidad e incluso, nuestra humanidad. 

Entendemos que el abandono Estatal aunado con los intereses del capital sobre nuestros territorios ha sido el génesis del conflicto armado, social y político que hoy se busca solucionar por la vía del diálogo en la mesa de negociaciones en la Habana. Siendo la población negra-afrocolombiana la más afectada por los efectos del conflicto armado, por nuestra condición étnico-racial, de género y de clase, además de la deuda histórica que nos hace constitucionalmente sujetas de “especial atención”, consideramos que nuestros aportes en la construcción de paz no solo son valiosos, sino fundamentales, es por ello que manifestamos nuestro apoyo a la participación de mujeres y hombres pertenecientes al pueblo afrocolombiano y al pueblo indígena en los diálogos de La Habana, y vemos estas negociaciones como una apertura para la construcción de un país democrático, pluralista y equitativo. 

Reconocemos que existen múltiples formas de aportar a la construcción de paz, lo hemos hecho desde nuestros conocimientos ancestrales y prácticas cotidianas como lo es la transmisión de saberes. También reconocemos y legitimamos las diferencias de las personas y comunidades que permiten construir, habitar y transitar libremente un territorio con equidad. 

Cuando nos reunimos a conspirar siempre las palabras saben que decir, somos nosotras quienes en esta jornada DECLARAMOS que: 

Este sistema patriarcal, blanco-racista, colonialista y capitalista hecho por hombres y para hombres, donde a las mujeres se les han asignado roles de los que pretenden no salgamos, nos erigimos como transgresoras en este país donde aparte de ser violentadas, oprimidas y explotadas por ser mujeres negras, han subestimado y vilipendiado nuestra condición humana, además de considerarnos seres no sentí-pensantes; por ello, decimos que la amalgama de opresiones que contiene el sistema, tiene sus días contados porque el empoderamiento y la unión entre mujeres negras no detendrá su marcha. 

Así mismo, concebimos la paz no solo como el silenciamiento de los fusiles decretado entre los actores armados en la Habana, sino la búsqueda de la unidad que combata y rompa las cadenas coloniales instaladas en las mentes de la población colombiana, esto implica una integralidad en todos los aspectos de la vida nacional, que requiere propuestas emancipadoras, con autonomía y autodeterminación, y eso que llamamos justicia social, porque no podemos entender la paz con miseria, despojo, abandono e invisibilizacion de la mayoría de la población negra, afrodescendiente e indígena. 

Es por ello, que exigimos el real desmonte del paramilitarismo en todo el territorio, porque mientras el Gobierno nacional habla de paz, perviven estructuras violentas para-estatales que viabilizan y permiten el desarrollo de proyectos extractivistas, que afectan de manera directa a nuestras comunidades y territorios, así como al medio en el que vivimos y el ejercicio legítimo de la organización política y autónoma, entendemos que esto constituye una de las manifestaciones de la imposición del modelo neoliberal que rechazamos. 

Exigimos también, garantías reales y efectivas de no repetición de los hechos victimizantes cometidos por los grupos guerrilleros, paramilitares y la fuerza pública, actos como la violencia sexual, de género y racial, atentados sobre los derechos económicos y patrimoniales, desplazamiento, desapariciones forzadas, masacres, feminicidios, hostigamiento, así como el asesinato y la persecución política de líderes sociales, comunitarios y populares en todo el país. 

Así mismo, rechazamos actos amenazantes y atentados contra la integridad física y la vida de las lideresas negras afrodescendientes del movimiento social, popular y político en todo el territorio y en los lugares más alejados de nuestro macondo hermoso y olvidado, estamos cansadas de que de manera desmedida nuestras comunidades y territorios hayan y sigan siendo víctimas sistemáticas de la guerra. 

Hacer de todo el país territorios libres como en tiempos de palenques nos trasnocha, arrancar el poder acumulado en las manos de quienes siempre lo han detentado, nos motiva! somos nacidas del proyecto cimarrón de Wiwa, Agustina, Polonia, Ana María Matamba y Orika, del sueño independista de Guadalupe Zapata, de la lucha por la Paz de Ana Fabricia Córdoba, del canto de Petrona Martínez y la poesía de Mary Grueso, y de la inspiración de los ríos, la arena, la tierra y el mar. 

Las rutas ancestrales y espirituales que trenzaron la libertad nos han llevado a encontrarnos hoy y ser partícipes de las revoluciones que diaria y distintamente construimos juntas, en la distancia y la cercanía, cimarronas rebeldes, trenzando los caminos para la liberación. 

 

Sí estamos de pie, es porque estamos sobre los hombros de nuestras ancestras

Proverbio Yoruba 

 

 

 

Santiago de Cali-Valle del Cauca/ Colombia Sábado 7 de mayo de 2016 

 

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