Salario mínimo de miseria; la alternativa es la movilización y huelga

Obrero
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Salario mínimo de miseria; la alternativa es la movilización y huelga

Bogotá D.C., Diciembre 11 de 2015

Se ha reunido la denominada Comisión Permanente de Concertación de Políticas Salariales y Laborales, integrada por el gobierno nacional y los empresarios, quienes toman las decisiones y son convidados de piedra los trabajadores a través de las Centrales Sindicales, como un burladero, con el fin de establecer el aumento del salario mínimo para la vigencia del 2016.

Como todos los años, los empresarios se quejan de la machacada crisis económica y por lo tanto, supuestamente no tienen recursos para hacer un aumento al salario mínimo, planteando que podrían hacer un irrisorio aumento por debajo del real costo de vida. Sin embargo, en sus balances anuales presentan exorbitantes ganancias, como producto del mísero salario y el aumento de los precios de los alimentos que se han disparado entre el 10% y el 60%, los impuestos son cada vez más onerosos, es decir, el peso de la crisis es descargado sobre los hombros de los trabajadores y de la población excluida, mientras los empresarios y el Estado, aumentan su acumulación de riquezas a costa de las necesidades y sacrificios de los asalariados y sus familias.

A la par, se ha aumentado drásticamente la deslaboralización del conjunto de los trabajadores y en particular, de los jóvenes y las mujeres, mientras el gobierno anuncia el primer empleo para los jóvenes, pero esto se convierte en una farsa, pues se trata de desmejorar aún más, los precarios salarios y prestaciones sociales, ya que el salario mínimo cubre tan solo un 28.4% de los trabajadores totales, mientras un 26% ganan menos de un salario mínimo mensual, de un total de 21´503.000 trabajadores en el 2014, según el Dane; de acuerdo con este cálculo, serían 11´676.320 de asalariados. Sin tener en cuenta que hay más un millón de personas que no ganan salario alguno, además del sector agropecuario.

El IVA se sigue extendiendo a otros productos de la canasta familiar, el costo de vida aumento en un 6.7%, mientras el salario mínimo legal vigente fue del 4.6% para el 2015, o sea que entramos perdiendo el 2.1% este año, el peso se ha devaluado en un 60%, frente al dólar, la deuda externa ha crecido más de un 30% llegando a 107.000 millones de dólares, la balanza de pagos es negativa y descompensada, y el crecimiento solo llegará al 2.8%, cuando veníamos creciendo al 5% en promedio, aunque ese llamado crecimiento es el despojo de nuestras riquezas naturales; mientras estamos en fiestas de fin de año, el estado y los empresarios estarán consensuando como despojarle los pocos ingresos a los trabajadores; como el alza de las tarifas de los servicios públicos y el aumento al conjunto de los artículos de la canasta familiar. Sin embargo, el Gobierno hace propaganda barata, prometiendo vanamente, que está “tomando medidas”, pero ni siquiera cumple las leyes dictadas contra la subcontratación, en los acuerdos Obama-Santos, para la firma de los TLC.

Esa nefasta política ahonda aún más la crisis y la miseria y compiten por el primer lugar del país más inequitativo del mundo, en cumplimiento de las órdenes de los organismos de dominación imperialista (OCDE, FMI, Banco Mundial, OMC, etc).

Ante este panorama desolador para los trabajadores y los sectores populares, no queda otra salida que la organización, la movilización y la huelga, porque de esa mencionada comisión, como siempre, no va salir una decisión favorable a los trabajadores, la alternativa que nos queda es batallar porque se establezca un estatuto del trabajo que dignifique al trabajador y se acabe con las perversas formas de subcontratación y despojo de los derechos de los trabajadores y luchar por rescatar las riquezas naturales para el progreso y el desarrollo económico y social del pueblo colombiano, que se tendrá que llevar hacia una constituyente nacional y una nueva constitución, concordante con los acuerdos de paz con justicia social, los cuales saludamos y como trabajadores los retomamos hacia una Colombia incluyente, democrática, equitativa y soberana, donde todos tengamos los mismos derechos y gocemos de las prodigiosas riquezas que tiene nuestro país, las cuales no pueden ser para los monopolios foráneos y unos pocos oligarcas nacionales.

Este es el llamado del Consejo Sindical Clasista a los trabajadores, a los campesinos y a los sectores populares, para irnos preparando porque el año 2016 va ser de duras y grandes batallas por los cambios económicos, políticos, sociales y culturales en favor de nosotros los excluidos.

¡VIVA LA ALIANZA OBRERA CAMPESINA Y DE UNIDAD POPULAR!

CONSEJO SINDICAL CLASISTA

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