Las mujeres colombianas abrazamos el acuerdo final de paz y marchamos contra todas las injusticias

Mujeres
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Los resultados electorales del plebiscito del pasado 2 de octubre, donde una respuesta desinformada de una parte de la población colombiana decidió decirle no a ciertos puntos del Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera en Colombia no es una muestra de la derrota de nuestra lucha histórica por la paz con justicia social. Por el contrario, para las grandes mayorías de mujeres que salimos a votar por el SI con las razones que justifican nuestro hastío a la guerra, nuestra negación rotunda al modelo de sociedad que restringe la participación política de amplios sectores sociales diversos en nuestro país y la distribución inequitativa de la tierra, significa que aún tenemos mucho trabajo qué hacer y muchos debates que presentarle a quienes votaron por el NO y a quienes se dejan confundir por los cuestionamientos hechos al Acuerdo Final, principalmente en las acusaciones promovidas por la mal llamada “Ideología de género”. 


Las Mujeres de la Marcha Patriótica, queremos comunicarle a esa sociedad colombiana que votó por el NO, que somos las mujeres quienes hemos vivido la guerra con las afectaciones particulares que violentan nuestros cuerpos que son como nuestros territorios y nuestras vidas que son como nuestras comunidades. Somos nosotras las que hemos apostado por la paz por sobre cualquier interés individual, particular o económico. Nosotras sabemos que la composición de la familia colombiana ha mutado, eso es un hecho palpable en nuestros barrios, ríos y veredas. Sabemos además que ha sido producto de las luchas sociales, culturales y sobre todo políticas de las mujeres, las feministas, las diversidades sexuales y personas demócratas de nuestra sociedad. Pero también reconocemos que lastimosamente ha cambiado debido a la guerra que destroza nuestros tejidos sociales y comunitarios a lo largo del territorio nacional. Que se lleva nuestras hijas e hijos a la guerra, nos convierte en esclavas sexuales y niega todo sujeto político que exista en nuestras luchadoras sociales y defensoras de DDHH. Por esto y por las luchas de campesinos, sindicalistas, victimas y comunidades étnicas nosotras le apostamos a poner en el centro de nuestra política y de nuestro voto por el SÍ a la vida. Esta misma lucha que defiende los Acuerdos, su implementación y les protege de los ataques que la extrema derecha pretende hacerle a partir de sus emisarios de guerra, los que sabemos además no han tenido que vivir en carne propia los estragos del conflicto social y armado, solo sus beneficios financieros.


Por otro lado, queremos dejar en claro, que las mujeres también sabemos por nuestra lucha, que Colombia es un Estado Laico, así lo demuestran el artículo 1 y el artículo 19 de la Constitución Política, donde la garantía de la libertad religiosa será la laicidad estatal; de modo que el Estado 

Colombiano debe procurar porque las libertades religiosas no sean una potestad impuesta por la ley sino por la conciencia de sus ciudadanas y ciudadanos. De este modo, las identidades de género, sexuales y cualquiera de sus derivados producto de una conciencia emancipada, laica y demócrata no deben ser coartadas y por el contrario, deben ser atendidas, discutidas y legisladas tal como ha propuesto el Acuerdo Final de La Habana y su aplicación del enfoque de género y diferencial que garantizará en primera medida la inclusión total de las mujeres y las diversidades sexuales en cada uno de los puntos del Acuerdo. El enfoque de género y diferencial que se encuentra transversalizado en los acuerdos es un llamado a la democracia avanzada que garantiza la libertad y la justicia social para las comunidades más vulnerables de nuestro país, entre ellas las mujeres negras/afro, indígenas, campesinas y habitantes empobrecidas de la ciudades. 


Ahora bien, el uso de la categoría de análisis del género es una herramienta académica y política propuesta por los movimientos de mujeres, feministas y diversidades sexuales de los años 80 que ha permitido durante todos estos años, y le permitió a la Sub-Comisión de Género de la mesa de La Habana en Cuba, entender las formas en que las mujeres y las diversidades sexuales han sido discriminadas y aporta la comprensión sobre los modos y las formas en que pueden superarse las relaciones de poder entre géneros, los sistemas de dominación tales como el patriarcado, el racismo y el capitalismo que impactan de forma negativa sobre la vida de hombres, mujeres e identidades sexuales y de género diversas, al excluirlas, denigrarlas y explotarlas social, política y economicamente. No es un ataque a los fieles y sus religiones, no pone en cuestión la existencia de Dios, por el contrario nos conduce a un entendimiento respetuoso y democrático de los preceptos de amor y paz que el original cristianismo debe profesar por las y los prójimos. Es claro, entonces, que la mal llamada “ideología de género” no es un peligro para la sociedad civil, las organizaciones sociales o para el Estado colombiano. Por el contrario, es una más de las  garantías que presenta el Acuerdo Final para la construcción de una paz estable y duradera y de una Colombia nueva para las generaciones de hombres y mujeres que le apuestan a la paz con justicia social.


Nosotras, las Mujeres en Marcha queremos finalmente decirle al gobierno colombiano, a los votantes del NO, y a quienes quieren desestabilizar el clima de paz y armonía que se venía construyendo junto con la firma del Acuerdo de Paz, que no abandonemos esta oportunidad histórica de terminar con las muertes de nuestros familiares, con los feminicidios, con todas las violencias contra las mujeres y las comunidades, con el saqueo de nuestra patria, con la persecución al pensamiento crítico, con la exclusión y el empobrecimiento de las comunidades periféricas y costeras. Otra Colombia está siendo posible, no nos neguemos esa enorme y feliz oportunidad. 

Debemos movilizarnos para proteger los acuerdos, no permitiremos una sola guerra más en nuestro nombre. Así, nos invitamos entre todas las mujeres y el pueblo colombiano en general a realizar acciones callejeras y de movilización masiva que respalden el Acuerdo Final y el Cese Bilateral de Fuegos; además les convocamos a acompañar las acciones que se realizan en las regiones y a nivel nacional tales como la Gran Caravana Nacional por la Paz el próximo 14 de octubre y las Vigilias por la Paz para acompañar al movimiento social y popular. 

 

¡GUERRA NUNCA MÁS! DEFENDAMOS NUESTRO ACUERDO DE PAZ
¡LAS MUJERES SOMOS LA CLAVE PARA CONSTRUIR LA PAZ CON JUSTICIA SOCIAL!

COORDINACIÓN NACIONAL DE MUJERES EN MARCHA - CONAMU
MOVIMIENTO POLÍTICO Y SOCIAL MARCHA PATRIÓTICA

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