Declaración Política de las Mujeres de la COCCAM

Foto: Marcha Patriótica Cauca

Campesino
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Las mujeres trabajadoras y cultivadoras de hoja de coca, amapola y marihuana, reunidas en la 1 Asamblea Deliberativa de la Coordinadora de Cultivadores y  Cultivadoras, trabajadores y trabajadoras de Coca, Amapola y Marihuana, desarrollada en la ciudad de Popayán los días 27 y 28 de enero de 2017, respaldamos la constitución de la Coordinadora y reconocemos su importancia para la interlocución con las FARC-EP y el GOBIERNO NACIONAL para llegar a una visión concertada de lo que debe ser la implementación del punto No 4 de los Acuerdos de la Habana y la sustitución de los cultivos de uso ilícito.

Como mujeres campesinas, indígenas y afrodescendientes exigimos una solución integral y diferenciada al problema de las drogas ilícitas, que sea sostenible en el tiempo y que contribuya a la recuperación y fortalecimiento de la identidad y la cultura campesina y étnica.

Esta solución debe tener en cuenta a las mujeres y a sus múltiples expresiones organizativas, con el objetivo de fortalecer y promover el desarrollo integral personal, social y cultural de la mujer rural.

Es indispensable que esta solución cuente con una participación real de las mujeres, que no se limite a cuotas femeninas en los puestos de representación, sino que avance hacia un equilibrio en la dirección de las organizaciones, en tanto se posiciona incidente, decisiva e incluyente.

Las mujeres somos parte de toda la cadena productiva de los cultivos de uso ilícito, pues hemos visto en ellos la única forma de darle sustento a nuestras familias. Es por eso que  hoy nos encontramos ante la incertidumbre de que será de nuestros hijos, hermanos, esposos, sobrinos y padres cuando se sustituya sin una alternativa clara nuestra fuente de sustento. Por eso EXIGIMOS no solo reconocimiento a nuestras propuestas, sino garantías de cumplimiento y de sostenimiento en el tiempo, sobre todo en los momentos de decisión de las Asambleas Comunitarias y Consejos Municipales.

Resulta necesario que desde nuestras organizaciones sociales y comités cocaleros se avance hacia la construcción de las condiciones para que esta participación sea en los criterios que arriba mencionamos. Proponemos programas de formación, inclusión en los programas sociales, y reconocimiento de nuestro trabajo en el campo. Todo lo anterior con el objetivo de aportar en la construcción de un territorio donde todas las voces sean escuchadas, representadas, valoradas y tenidas en cuenta.

La materialización de estas propuestas pasa por la implementación real y efectiva de lo que en innumerables ocasiones nos han prometido los políticos tradicionales. Esta serie de

 

incumplimientos hacen que progresivamente se rompa el tejido social en los territorios. Garantías de cumplimiento pues ya nos han hecho muchas promesas que no se cumplieron  y que han roto ilusiones y han contribuido a la ruptura del tejido social en los territorios.

Esta vez nos reunimos para proponer soluciones y exigir que se cumplan pues ya no podemos seguir callando tanta injusticia y maltrato contra nuestras familias. Hoy las mujeres alzamos la voz para que seamos escuchadas y por todas aquellas que no están aquí pero que padecen en sus hogares  y en los campos los dolores de la guerra.

Tengan por seguro que las mujeres seremos las principales ejecutoras de la transformación de los territorios si es por el bienestar de nuestras familias y comunidades. Pero si nuevamente las promesas y acuerdos son incumplidos seremos las principales detractoras  de estas propuestas, arbitrarias y corruptas.

Porque las paz tiene rostro, manos y sueños de mujer.

 

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