El país puede contar con todo el esfuerzo de la COCCAM para solucionar el problema de las drogas, esperamos el mismo compromiso del gobierno, solo así podremos construir la paz!!

Campesino
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Señores del gobierno nacional, señores de las FARC-EP, sean bienvenidos a la Asamblea Constitutiva de la Coordinadora de Cultivadores de Coca, Amapola y Marihuana, es una señal de verdadero compromiso que reconocemos y con el que estaremos a la altura con un diálogo con sentido y compromiso con el país y la paz.

 

Durante décadas el abandono y la exclusión nos han forzado a la siembra de coca amapola y marihuana, cultivos a los que debemos nuestra subsistencia.

 

Con enorme esperanza seguimos y apoyamos durante los últimos años el proceso de paz, porque representaba la oportunidad de transformar el campo y nuestras vidas, la oportunidad no solo de vivir sin el temor a los estallidos de la guerra, los bombardeos, los controles, la estigmatización, la amenaza y el desplazamiento. Sino la oportunidad de volver a la siembra del alimento, al cuidado del ganado y del bosque.

 

La oportunidad de vivir sin el temor a la fumigación con glifosato que tanto daño ocasionó a nuestros hijos, a nuestras aguas y bosques, además de despojarnos de las posibilidad de ese precario ingreso que nos dejan estos cultivos. Sin el temor a ser encarcelados por intentar sobrevivir de nuestro trabajo declarado ilegal y sobre el que ha caído la mayor fuerza de las políticas internacionales antidrogas, sin lograr una verdadera solución.

 

La firma del acuerdo definitivo de paz reafirmó la esperanza y radicalizó nuestro compromiso con la paz. Por eso continuamos nuestro camino de organización y elaboración de propuestas de solución, el camino que hemos andado desde las veredas, saliendo a la carretera a protestar, pero también sentándonos en mesas de diálogo con el gobierno regional y nacional en las que hemos demostrado nuestro talante propositivo y cumplidor.

 

Porque frente a esta problemática como frente a la problemática general del campo, somos protagonistas de las soluciones y ese es un convencimiento inamovible de quienes estamos aquí y de quienes nos esperan en las miles de veredas de las que venimos.

 

Estamos aquí desde el día de ayer alrededor de 800 mujeres y hombres cultivadores, recolectores y trabajadores de estos cultivos declarados ilegales, venimos delegados por nuestras comunidades de 17 departamentos decididos a concretar nuestro compromiso con la paz, concretando una ruta de implementación del acuerdo de sustitución del Acuerdo de Paz. Un acuerdo que reconocemos como un avance hacia la solución del problema porque muestra un camino claro, porque esa solución comprendió nuestra voluntad, nos incluye como protagonistas y reconoce que la sustitución que no puede ser de tajo, sino que es un proceso inicia generando acciones inmediatas, acciones transitorias y acciones afianzamiento.

 

Sin embargo las metas del gobierno nos generan preocupación. No tenemos dudas de nuestra capacidad organizativa pero tenemos reservas sobre la capacidad institucional para cumplir tales metas, aunque nuestras reservas no alcanzan a menguar nuestra voluntad.

 

Para eso nos hemos organizado desde abajo hacia arriba, iniciando en los Comités Veredales que hoy día se acercan a los mil, siguiendo en las Coordinaciones Municipales, y las Coordinaciones Departamentales, hasta el nivel nacional con la Coordinación Nacional y nuestra máxima instancia de deliberación la Asamblea Nacional en la que estamos hoy día. A través de estas estructuras organizativas, cumpliremos el acuerdo de sustitución. Ratificamos la participación como la práctica social y política democratizante que requiere el país.

 

No tenemos duda: cumpliremos nuestra parte y exhortamos al gobierno a cumplir su compromiso, a ponerse a la altura del desafío que se le presenta. Nos la jugaremos toda para que el PNIS sea el escenario de la solución al problema.

 

Desde los Equipos de Trabajo, hasta el Consejo Permanente de Dirección, pasando por los Consejos Asesores Territoriales y las veedurías ciudadanas, estaremos disponibles para trabajar mancomunadamente, para cumplir, encontrar soluciones y hacer seguimiento. 

 

Hemos estudiado esta estructura institucional y las funciones que ustedes dieron a conocer el día de ayer. Saludamos este avance, particularmente por la apertura para nuestra participación, para el aterrizaje territorial de nuestro compromiso. Es una oportunidad para que las comunidades participemos en la definición de las políticas públicas sobre los problemas que nos afectan. Vemos en ello rutas claras para el cumplimiento del acuerdo no solo sobre sustitución, sino sobre participación política. Vemos que toman forma soluciones a la exclusión política que ha estado enraizada ocasionado el conflicto armado colombiano. Saludamos que nos hayan comprendido que la democratización es el camino para más seguro para la paz.

 

Durante nuestra asamblea hemos trabajado en definir una hoja de ruta para la Implementación de los Programas de Sustitución de Cultivos, que contempla ejes y fases de acción con resultados para cada una de ellas y orienta nuestro que hacer para hacer efectiva nuestra participación en el cumplimiento del Acuerdo. Esta hoja de ruta incluye nuestro despliegue por los territorios para hacer conocer este acuerdo y motivar la participación de quienes aun desconfían de la sustitución. Ese es también nuestro aporte.

 

Hemos definido también retomar e iniciar proyectos e iniciativas que den arranque inmediato a las condiciones para la sustitución, en el marco de alianzas entre la empresa privada, la cooperación internacional, la academia, entidades territoriales y el PNIS. Estas iniciativas están orientadas a demostrar la viabilidad y efectividad de estas alianzas para el cumplimiento del acuerdo, y a la vez generar confianza entre los cultivadores, y trabajadores y trabajadoras de la coca, amapola y marihuana, y la sociedad nacional e internacional en general. 

 

Así mismo ponemos a disposición numerosas iniciativas comunitarias de comercialización existentes en los territorios como cooperativas y microempresas, para que sean los canales que permitan la llegada de la Asistencia Alimentaria Inmediata acordada a los territorios y comunidades. Es una forma de hacer caminos hacia la Transformación Estructural de los Territorios. 

 

Las medidas de seguridad y protección para las comunidades, son una condición para el éxito de la sustitución y favorecen los compromisos de no resiembra. Para el es urgente avanzar en el desmantelamiento de los grupos paramilitares y otras estructuras criminales como está acordado.

La institucionalidad comunitaria ha desarrollado estrategias propias de protección, autoprotección y seguridad que se han desarrollado y mostrado su efectividad durante el conflicto armado, y que también ponemos a disposición para que sea reconocidas, protegidas, fortalecidas y hagan parte de las medidas de protección de organizaciones, movimientos sociales y lideres y liderezas acordadas en el tema de Participación Política del Acuerdo de Paz.

Como consecuencia de las garantías de seguridad, estamos dispuestos a realizar acuerdos comunitarios de no resiembra y a implementar mecanismos también comunitarios de seguimiento y veeduría al cumplimiento de tales acuerdos.

Reconocemos lo acordado sobre la Asistencia Alimentaria Inmediata durante un año de acuerdo con el tamaño del núcleo familiar, sin embargo vemos con preocupación que los recursos previstos son insuficientes para generar las condiciones de arranque que aseguren el transito a la sustitución de los cultivos, más aún cuando plantea el supuesto de empezar por arrancar las matas sin que este en vigor los planes alternativos que generen la estabilidad económica familiar.

 

Hay que revisar los otros componentes y asignaciones económicas para que se tengan en cuenta las particularidades de cada región sobre la base de estudios técnicos y financieros, se debe reconocer que haremos un aporte económico propio. Se debe asegurar el cumplimiento de lo acordado y desarrollar en forma simultánea los PDET y los PISDA generar soluciones a probl

emas urgentes en los asuntos ambientales, de acceso y formalización de tierras, ordenamiento territorial ambiental. No podemos darnos el lujo de empezar mal.

 

Continuaremos trabajando por que la asistencia se extienda, como garantía de un proceso exitoso de tránsito a la economía legal, para lo cual convocamos a la cooperación internacional y a la empresa privada a contribuir en dicho propósito y al gobierno nacional a impulsar esa contribución.

Conminamos al gobierno a parar los planes de erradicación y fumigación que se ciernen cobre nuestros territorios estás agresiones no generarán el clima de confianza que necesitamos todos para abocarnos a la solución definitiva de los cultivos llamados de uso ilícito.

En los espacios de participación que se han creado seguiremos dialogando en forma propositiva con miras a que se mejore el acuerdo alcanzado y se asegure el proceso de sustitución. 

Ratificamos nuestro compromiso con la paz, el país puede contar con todo el esfuerzo de la COCCAM para solucionar el problema de las drogas, pero necesitamos el mismo compromiso del gobierno, solo así vamos a construir la paz para Colombia!!

 

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