Nuevo desplante al campesinado: gobierno prefiere dialogar con intermediarios

Campesino
Typography
 

Después del desplante que el gobierno nacional le hizo al campesinado del Catatumbo en la última sesión de la Mesa de Interlocución y Acuerdo (MIA-Catatumbo) el pasado 28 de julio y, a pesar de la crisis a la que el ejecutivo ha conducido la mesa de manera dolosa, los hechos sucedidos el viernes 29 no cambiaron el rumbo de lo dispuesto por el gobierno, al contrario, confirmaron que la administración Santos no está pensando en la paz como el concurso amplio de la pluralidad de sectores sociales y populares en las regiones; al parecer, este gobierno quiere hacer la paz sin abrir espacios de participación política a sectores con capacidad para disentir con propuestas, pareciera que el ejecutivo quisiera hacer la paz sin sus verdaderos protagonistas.

Los ministros del interior y agricultura convocaron en el municipio de Tibú a un reducido grupo de personas con escasa representatividad, quienes junto con algunas autoridades locales como el gobernador (William Villamizar) o los alcaldes del Tarra (José de Dios Toro) y de Tibú  (Alberto Escalante) se prestaron para reproducir un espectáculo lamentable para la democracia, aquello, lejos de ser un ejercicio ciudadano de debate y construcción participativa de la paz territorial, parecía más un séquito de aduladores que bajo la promesa de un acaudalado presupuesto para la paz se congraciaban con un gobierno cuyo interés está centrado en neutralizar la organización social y sus ejercicios de movilización. 

Cabe anotar que de manera reiterada el campesinado ha exigido de los gobernantes locales una presencia activa en la MIA, sin embargo, su ausencia negligente ha sido lo único que los ha distinguido del gobierno nacional.

En contraste con ello, más de 500 campesinos advertidos del montaje que orquestaba el ejecutivo decidimos hacer presencia en dicho evento exigiendo un espacio para disentir construyendo paz y reconciliación; lamentablemente el gobierno le cerró nuevamente la puerta del diálogo directo con la gente y prefirió las lisonjas de intermediarios oportunistas que quieren “enmermelarse” con la paz, para la gente del común no hubo espacio, para el diálogo directo no hubo voluntad.

La represión, la intimidación y el uso potencial de la maquinaria de muerte fue lo único que encontramos en aquel reciento, el ESMAD hizo gala de su ya acostumbrada brutalidad, los francotiradores que asesinaron a los 4 mártires del Catatumbo volvieron a apostarse sobre la movilización con la amenaza constante de disparar, la provocación de los agentes de la SIJIN persistió, sin éxito, en tornar violento aquel ejercicio de movilización ciudadana.

Mientras las masas coreábamos verdades al tenor del grito indignado del campesinado, los parlantes del gobierno reproducían desvergonzados elogios y fútiles promesas de mansedumbre ante el ejecutivo. Ante lo bochornoso del hecho, los ministros salieron con paso apresurado por la puerta de atrás, dándole la espalda a la gente y sus problemas, esperando tal vez, que la claridad de nuestras demandas se disipara con el sol y la fatiga, para que así, ellos pudieran llevarse a Bogotá el recuerdo de la complacencia servil con la que les atendió su escasa clientela.

Basta leer la más reciente estrategia militar de la supuesta “lucha contra el narcotráfico” para entender por qué el gobierno está asumiendo una táctica de clonación de organizaciones sociales con el ánimo de cerrarle las puertas a la gente que opina con criterios propios. Viendo lo ocurrido ayer uno creería que el ministro Cristo cree que la paz es la reconciliación de las clientelas políticas del departamento bajo su tutela; si esto es así, se equivoca, la paz nos pertenece a todos y todas, y si en algún momento deja de ser así, aquello ya no será paz.

Por nuestra parte tenemos la satisfacción de ver cómo la conciencia del campesinado lo llevó a movilizarse con contundencia en menos en 12 horas, el valor y la disposición para construir la paz siguen siendo el mayor aporte del campesinado Catatumbero. La guardia campesina demostró nuevamente ser un colectivo capacitado para defender los derechos humanos frente a las provocaciones e intimidaciones de la fuerza pública.

Presidente Santos, Ministros Cristo e Iragorrí, ya es tiempo de acceder a el diálogo directo con las comunidades, probablemente de nosotros van a escuchar cosas que no siempre serán de su agrado, sin embargo, pueden estar seguros de que el debate y la divergencia fundamentada construye más que la confortable mimos de las clientelas políticas sedientas de mermelada. Solicitamos nuevamente una reunión tripartita entre garantes, gobierno y el campesinado, no retrasen más esta petición. 

 

 

PRESIDENTE SANTOS: CÚMPLALE AL CATATUMBO

LA PAZ SE CONSTRUYE CON LAS COMUNIDADES.

 

San José de Cúcuta. 30 de Julio de 2016.

 

 

Advertisement
Advertisement
Advertisement