La mejor profesora del mundo es palestina

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Hanan Al Hroub busca, mediante la educación, construir un futuro de paz entre menores afectados por la violencia

La ganadora del “World Teacher Prize”, considerado el “Nobel de la Enseñanza”, es una maestra palestina. Se trata de Hanan Al Hroub, quien dice buscar un “futuro de paz” para su pueblo mediante la educación.

Hroub creció en el campo de refugiados de Dheisheh, en el sur de Belén, en Cisjordania. Y su afán de ayudar a que sus hijos superaran un hecho traumático derivado por la ocupación israelí la llevó a interesarse por la enseñanza.

Con los años se convirtió en promotora de un modelo educativo que se basa en la no violencia a través de juegos que fomentan la resolución de conflictos. Su labor le dio reconocimiento internacional y fue galardonada con el “World Teacher Prize” 2016.

La violencia y la educación

En Palestina la violencia es algo cotidiano y esto afecta profundamente a los niños. Ellos absorben todo lo que ven en las calles y se vuelven violentos y desconfiados”, explica.

Su relación con la educación empezó en el año 2000, cuando empezó la segunda “Intifada” (levantamiento palestino). En ese año, tras salir del colegio, sus hijos presenciaron el momento en que unos soldados israelíes le dispararon a su padre.

“Esto fue muy duro para ellos. Vieron cómo los soldados se reían tras haberle disparado. A partir de ese día nuestra casa se convirtió en un infierno”, narró Hroub a la prensa internacional en el marco de una gira por Chile.

Los niños no querían salir a la calle y por las noches lloraban y gritaban. Empezaron a aislarse en sí mismos... Fue entonces cuando me dije: tienes que hacer algo”, añadió.

Entonces comenzó a inventar juegos para devolverles la confianza a sus niños. Además, invitó a otros menores del barrio a jugar a su casa. Poco a poco, el comportamiento negativo de sus hijos empezó a cambiar, mejoró su autoestima y, finalmente, volvieron a la escuela.

Más allá de enseñar a leer

“Después de terminar con mis hijos, pensé que podía ayudar a otros niños que hubieran pasado por experiencias similares. Los profesores no estaban preparados para este tipo de situaciones, así que decidí estudiar educación primaria”, cuenta.

Cuando finalizó sus estudios, llevó su metodología a las aulas de una escuela pública de Al Bireh, una localidad cercana a Ramala. Los juegos que usó con sus hijos empezaron a “sanar” también a los pequeños que padecían trastornos de conducta derivados de la violencia.

A través del juego, el niño se relaja y se empieza a encontrar cómodo y seguro entre las paredes de la clase. Esta sensación de seguridad empieza a reflejarse en su comportamiento. Al cabo de poco tiempo los niños son más cariñosos y menos violentos”, explica.

Por su labor, fue galardonada con el “Global Teacher Prize” de la Fundación Varkey, considerado el “Nobel” de la Enseñanza, que entrega un reconocimiento económico al docente que haya hecho una “contribución sobresaliente a su profesión”.

“Es un logro a nivel político, social y económico. Como profesora palestina me siento muy honrada de haber ganado este reconocimiento”, expresa. Parte del premio lo destinará a su fundación, con la que capacita a otros profesores en su metodología.

“Nuestro trabajo va más allá de enseñar a leer y a escribir y esto es algo que debemos recordar a diario”, concluye.

 

Oficina de Prensa Marcha Patriótica

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