Los jóvenes son el motor ético y moral para la transformación

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Saludo a la juventud rebelde de Colombia en su II congreso nacional rebelde.

Por Edwin García .

“(…) La juventud tiene que crear. Una juventud que no crea es una anomalía, realmente (…)”, así lo señaló el Che. Fidel también dejó una enseñanza propia de su pensamiento revolucionario: “(…) ¿Y qué juventud queremos? ¿Queremos, acaso, una juventud que simplemente se concrete a oír y a repetir? ¡No! Queremos una juventud que piense. ¿Una juventud, acaso, que sea revolucionaria por imitarnos a nosotros? ¡No!, sino una juventud que aprenda por sí misma a ser revolucionaria, una juventud que se convenza a sí misma, una juventud que desarrolle plenamente su pensamiento (…)”

Por eso, el mismo Fidel con toda razón expresó: “si los jóvenes fallan, todo fallará (...)” Ellos son el motor ético y moral para la transformación social, política y cultural. Por eso, la dirigencia juvenil debe poseer unas cualidades superiores, que le faciliten cumplir con el compromiso de conducir a sus contemporáneos acertadamente.

Estos deben ser quienes más estudien, quienes más disciplina consiente muestren en el trabajo, los primeros en iniciar la jornada y los últimos en terminarla, deben estar siempre dispuestos, dando muestras de abnegación y sacrificio a toda hora. Deben cumplir su misión con alegría, esperanza y convicción en el triunfo. Así, cuando los demás sucumban ante la resignación y la desesperanza, la juventud será quien haga trizas la pasividad cómplice, exhortando con su ejemplo conmovedor, cual motor moral para la transformación.

Deben ser garantes de los principios éticos de la revolución, deben ser guardianes de las más elevadas virtudes. Fustigar con el látigo inexorable de la honestidad y sinceridad a todo aquel que atente contra principios como la verdad, la humildad y la transparencia en el proceder. En este momento, deben mostrar toda su energía contra quienes fomentan la división, la intriga y la práctica despreciable del cálculo frío contra los compañeros. Con su frescura y desprendimiento natural, deben ser los censores de la unidad. Todo aquel que atente contra este sagrado principio y necesidad acuciante, debe recibir la crítica implacable de los jóvenes, sabiendo que actuar contra la unidad, es actuar contra Bolívar.

Pero, retomando al Che y Fidel, los jóvenes también deben ser creadores permanentes. No pueden ser rebaños sumisos de disposiciones ajenas, menos aún si estas no se ajustan a las necesidades apremiantes del momento o si conspiran contra la unidad y honestidad. El estudio permanente y la formulación creativa de conceptos apropiados al momento, en observancia de los principios ideológicos que nos inspiran, deben ser su preocupación constante. El dogmatismo y sectarismo, vicios deplorables y ajenos al desarrollo dialéctico, no pueden jamás ser invasores del corazón juvenil. Si así llegare a ser, con Dante tendremos que decir al pueblo, “perded toda esperanza”.

La rebeldía juvenil debe empezar por depurar de nuestro proceder los vicios que nos infestan, sobre todo el ego, principal enemigo de la humanidad. Esa debe ser la tarea inmediata, para después poder convencer multitudes con la pulcritud del espíritu sano brotando a través de nuestras pupilas.

Bien hará la Juventud Rebelde Colombia siguiendo estas ideas, legado de nuestros referentes, no porque a ellos les debamos obediencia ciega, sino porque recogen en sus líneas la visión de los jóvenes devocionarios del sentir revolucionario. La historia así lo demuestra, porque no ha habido un proceso transformador de una sociedad donde estos no hayan brillado con su fuerza deslumbrante y su acción irruptora de esquemas, su irreverencia contra las viejas concepciones y contra prácticas funestas, como la desunión y el complot contra compañeros.  

Saludo a la Juventud Rebelde en su II Congreso Nacional Rebelde. Saludo la rebeldía imperecedera de los jóvenes, la pureza de los nobles ideales que los inspiran y sus corazones dispuestos para lo grande y hermoso, siguiendo la senda de Sucre, Bolívar y Manuela.

 

¡VIVA EL II CONGRESO NACIONAL REBELDE!

¡VIVA LA REBELDÍA JUVENIL!

 

*Integrante de la Junta Patriótica Nacional de Marcha Patriótica. Ex integrante de la Juventud Rebelde de Colombia.

 

 

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