Se consuma el golpe contra Dilma Rousseff

Actualidad
Typography

El senado brasileño concreta la destitución de la presidente constitucional

Este 31 de agosto se finiquitó el golpe de Estado institucional contra la presidente constitucional de Brasil, Dilma Rousseff. El senado de ese país aprobó la destitución de la mandataria del Partido de los Trabajadores (PT), y oficializó a Michel Temer en el cargo.

Temer, que ocupaba la Presidencia de manera provisional, permanecerá en el cargo hasta finales de 2018. El funcionario, además de ser considerado como traidor y golpista, es calificado como retrógrado, al tomar medidas antipopulares y suspender los programas sociales del PT.

Diversos líderes y analistas han calificado este “juicio político” como un golpe de estado parlamentario. Tras concretarse la destitución, varios gobiernos latinoamericanos expresaron su repudio y llamaron a consulta a sus embajadores en Brasil.

“La ‘destitución’ de Dilma no es un acto jurídico, es un hecho político de la derecha corrupta de Brasil. Es un golpe de estado”, dijo Piedad Córdoba, vocera nacional de Marcha Patriótica, sobre la lamentable noticia.

“Dilma, elegida por 54 millones de brasileños, ha sido destituida por 61 senadores y la mayoría de ellos sí que son corruptos verdad”, agregó la dirigente.

La presidente Rousseff convocó a una “enérgica oposición” a los golpistas y anunció recursos ante la Corte Suprema de Brasil.

El golpe contra Dilma se suma a otros que se han dado contra gobiernos progresistas latinoamericanos, como en Honduras y Paraguay. Otras intentonas de este tipo han fracasado en Ecuador y Venezuela.

Oficina de Prensa Marcha Patriótica

Advertisement
Advertisement
Advertisement