Vicealcaldías de seguridad: un intento de suplantar el Estado social de derecho 

Regionales
Typography

En Antioquia se crean las “vicealcaldías de seguridad”, una figura que genera el riesgo de criminalizar la pequeña minería

Sin sorpresas y después de más de un año en el que el gobierno departamental de Antioquia, en cabeza del gobernador Luis Pérez anunció el impulso de las vicealcaldías de seguridad y convivencia, hoy conocemos que el pasado 7 de junio se creó normativamente esta figura que, según lo que conocemos, tienen el objetivo de coordinar la presencia institucional de educación, salud, convivencia y políticas sociales en los municipios afectados por el conflicto en Antioquia. Las primeras vicealcaldías que empezarán a funcionar serán las de los 5 municipios  que actualmente tienen Zonas Veredales Transitorias de Normalización y dos más en los municipios de Segovia y Briceño, con el visto bueno de los alcaldes de los mismos.

A pesar que actualmente no conocemos el contenido de la norma, la Corporación Cahucopana expresa a la opinión pública, nacional e internacional, a las instituciones y a las organizaciones del territorio las siguientes preocupaciones frente a esta figura que, desde nuestro punto de vista pretende suplantar la institucionalidad en cabeza de las alcaldías municipales, en un intento de generar unas dinámicas similares a los que en otros tiempos llamábamos brigadas cívico-militares. A partir de la presentación que envió el gobernador al presidente Juan Manuel Santos, exponemos a continuación los argumentos del rechazo a esta figura que a simple vista es inconstitucional.

El argumento de la necesidad de esta figura se basa en la ausencia institucional en los territorios. Esta afirmación es falsa en cuanto a que desconoce dos dinámicas que se dieron en los territorios en el marco del conflicto armado. En medio del conflicto, no solo los armados eran institución, sino que las comunidades, incluso enfrentándose a los armados por medio del diálogo y la interlocución, constituyeron las Juntas de Acción Comuna (JAC), algunas legalmente y otras en proceso de formalización. Estas juntas que funcionan también organizadas en comités de convivencia, ambientales, de jóvenes, de mineros, de chatarreras, y los últimos formados, los de carreteras, funcionan de acuerdo a las dinámicas veredales, tienen tareas concretas, y hacen el papel de Estado en tanto a garantizar los derechos fundamentales de los habitantes. Es así como construyeron escuelas, puestos de salud, carreteras y salvaron vidas en muchos momentos. De hecho, las JAC como institucionalidad siempre fue fuerte en cuanto a la única presencia del Estado fue la de la fuerza pública, a pesar que, por medio de distintas acciones, acercamientos e interlocución con alcaldes de turno, con movilizaciones y paros, se exigía la presencia integral del Estado, causa estructural del conflicto, que esperamos se solvente con la oportunidad del Acuerdo Final.

Tal como lo expuso en su intervención el día 7 de junio Luis Pérez, quienes van a asumir las vice-alcaldías son militares retirados en cuanto a que no ubicaron la figura jurídica para la contratación de militares activos; nos preocupa de sobremanera la insistencia en que dicha figura deba asumirse desde un militar, desconociendo también que la construcción de confianza con la fuerza pública es un proceso largo que hasta ahora se está iniciando, y que debe fundamentarse en los principios de verdad y la justicia, que contrarresten la alta impunidad frente a los hechos de violaciones a los derechos humanos por los cuales militares han sido responsables en las regiones, por acción u omisión. Ejemplo de ello es que actualmente la persistencia en los territorios del paramilitarismo ha aumentado y no ha sido contrarrestado a pesar de la alta militarización de los territorios. Por el contrario, la fuerza pública se ha dedicado a la persecución se las economías informales (minería) e ilícitas (siembra de coca) a pesar de estar en procesos de sustitución voluntaria en algunos territorios, en concomitancia de la gobernación quien no acompaña los procesos voluntarios de sustitución y desde donde se señala la pequeña minería sin promover rutas de formalización. Con estos antecedentes, ¿Qué garantiza que los militares (retirados) no estén en los territorios realizando inteligencia en función de despojar a habitantes que viven de economías informales e ilícitas? 

Nuestros territorios han presenciado cientos de hechos entre los que encontramos las ejecuciones extrajudiciales y el desplazamiento forzado del cual hemos sido víctimas. Ante esto, nos organizamos e impulsamos medidas de autoprotección que garantizaran nuestra permanencia en el territorio, lo que hoy en la resolución 1085 de la Unidad Nacional de Protección  denominadas medidas colectivas y diferenciadas, medidas que el Gobernador desconoce y deslegitima, y que pretende suplantar aumentando la militarización con estas vicealcaldías. 

A nuestra consideración, la creación de las figuras de las vicealcaldías en el Departamento de Antioquia, es una decisión arbitraria que contradice el ordenamiento jurídico colombiano e incluso, puede poner en riesgo la democracia como principio supremo de nuestra Carta Política, en la medida que es una figura que puede entrar en contradicción o contravía a partir de sus decisiones con las decisiones y políticas públicas desarrolladas por los alcaldes y alcaldesas que fueron elegidos mediante voto. 

Finalmente, no hallamos sentido al objetivo de la misma en cuanto a las actividades que pretende impulsar los vicealcaldes y el cuerpo de paz donde se propone intervenciones en salud, educación, cultura, enfocados en “seguridad y convivencia”, ya que la exigencia de las comunidades es la garantía efectiva de los derechos a la educación, a la salud, a la cultura y el deporte, no como lo intentó el Estado con las Brigadas cívico-militares, sino de manera permanente y de calidad en los territorios, la deuda histórica que se espera se pague con la construcción participativa e implementación de los PDET. 

 

Corporación Acción Humanitaria por la Convivencia y la Paz del Nordeste Antioqueño

 

Advertisement
Advertisement
Advertisement