Para la mayoría de naciones el aseguramiento de energía suficiente para el desarrollo de sus economías es cuestión de seguridad nacional, más aún para las potencias es una cuestión de vida o muerte.

Tanto así que están dispuestas a desatar guerras, acabar con otras naciones e invadir. Pues bien, en Colombia  nuestros gobernantes de turno reflejan una vez más el “proyecto de nación” que encarnan, no han podido como bien lo expresa William Ospina en su libro Pa’ que se acabe la vaina cumplir la “tarea de conocer el territorio, de reconocernos en él, y de construir una economía y una política a partir de ese conocimiento”, han estado más interesados en las recepciones de los clubes y en hacer parte de la burguesía global que en gobernar esta tierra y darle un significado a la palabra Patria.