“Es un chambón”, “este trancón es culpa de Petro”, “es que los de izquierda no saben gobernar”, “el peor Alcalde de la historia”. Estas expresiones que hoy ya se repiten mecánicamente por buena parte de la ciudad, ¿en realidad son veraces? o ¿son una mentira repetida mil veces que se convirtió en verdad? Veamos los hechos.

Las 37 reformas constitucionales ya aprobadas y las otras tantas en curso, así como la perversión de poderes reales que penetran la economía, la política y la vida social colombiana, han destruido el frágil sistema de contrapesos entre instituciones públicas y han sumido en la abyección nuestro régimen político.

El escándalo actual de la Rama Judicial, aunque es hoy el más conspicuo, lastimosamente está lejos de ser la única muestra de agotamiento de la democratización y gobernanza que buscó el constituyente primario en el 91.

Lastimosamente los colombianos nos negamos a mirarnos al espejo como país. Si lo hiciéramos, nos daríamos cuenta de que a pesar de múltiples intentos por invisibilizar la existencia de una Colombia rural, la verdad pura y dura es que uno de cada cuatro colombianos viven en el campo.

Sin embargo muchos de los fenómenos que explican lo que hoy somos como sociedad están ligados directamente al campo.

Tomo prestado el título de esta columna del colaborador Sergio de Zubiría Samper, quien en la edición del 12 de agosto próximo pasado, fue víctima de las travesuras del diablillo de las imprentas, que existe todavía a pesar de los tiempos de la cibernética y del internet. Su columna, así titulada en el original, fue cambiada y en el proceso de edición pasó a ser Justicia social de paz. Por supuesto la diferencia entre los dos títulos es de fondo como lo demuestra el debate que está abierto, porque los partidos del establecimiento dominante se niegan a una justicia restaurativa sino selectiva y discriminatoria en el afán de venganza que tienen contra las FARC-EP, al tiempo que desconocen que el bien supremo de la paz está por encima de todo lo demás.

Advertisement
Advertisement

Bloggers Marcha Patriótica