Plan de Ordenamiento Territorial y Reserva Thomas Van Der Hammen

Blogger Andrés Camacho
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Por: @andrescamachomp *

La Planificación Territorial, Ordenación del Territorio u Ordenamiento Territorial, es una herramienta interdisciplinaria y técnica administrativa que tiene por objeto el análisis y gestión de los espacios geográficos y territorios, tanto Urbanos como Rurales, esto en el marco de la organización política y administrativa de un país, región o localidad. Está planeación se realiza buscando equilibrio ambiental, económico y social. Particularmente en Colombia dicha herramienta se encuentra consagrada en la constitución política de 1991, pero solo fue realmente desarrollada mediante la promulgación de la Ley 388 de 1997 o llamada también ley de Ordenamiento Territorial, en ella se encuentran los aspectos fundamentales que debe contemplar el ordenamiento del territorio para garantizar la sostenibilidad del mismo. 


El PLAN DE ORDENAMIENTO TERRITORIAL – POT, es la norma que define cómo puede la ciudad hacer uso de su suelo y dónde están las áreas protegidas, en qué condiciones se puede ubicar vivienda, actividades productivas, culturales y de esparcimiento, así como el uso y aprovechamiento del suelo (1) . El POT también establece los mecanismos que permitan al municipio o distrito la preservación y defensa del patrimonio ecológico y cultural localizado en su ámbito territorial y la prevención de desastres en asentamientos de alto riesgo. Para su formulación se deben considerar diferentes variables como:


•    Cambios en las proyecciones y composición poblacional de la ciudad; 
•    Necesidad de ejecutar proyectos de impacto en la movilidad de la ciudad
•    Integración de la gestión del riesgo y la adaptación al cambio climático al ordenamiento territorial; 
•    Armonización del ordenamiento del suelo rural con la legislación nacional; 
•    Simplificación de normas relacionadas con los usos de suelo, claridad en la aplicación de los tratamientos urbanísticos, reconfiguración de la edificabilidad en función de la capacidad de soporte urbano de cada zona de la ciudad.


Los planes de ordenamiento territorial tienen una vigencia que depende de la proyección del análisis y las medidas que adopta, en general en nuestra reglamentación se tienen tres tipos de vigencia: contenido estructural correspondiente a tres periodos constitucionales, contenido urbano y rural de dos periodos constitucionales y contenido urbano y rural de un periodo constitucional. Para el caso de Bogotá la revisión del POT obedece a la modificación excepcional de normas urbanísticas definidas en el artículo 6 del Decreto 4002 de 2004, la cual permite ajustar normas urbanísticas de carácter estructural o general, con el fin de alcanzar los objetivos y estrategias territoriales de largo plazo del POT vigente y puede promoverse en cualquier momento a iniciativa del Alcalde. Sin embargo la reglamentación establece a su vez que el POT tendría una vigencia igual a la del tiempo que faltara para terminar la administración del entonces alcalde y cuatro periodos constitucionales, es decir estos cuatro períodos deberán contarse desde el momento en que se terminó la administración de Antanas Mockus Sivickas, es decir el 31 de diciembre de 2003, por lo cual el componente general del POT de Bogotá quedó con vigencia hasta el 31 de diciembre de 2019.


Por ello teniendo en cuenta que la revisión de los planes de ordenamiento territorial se prevén como una necesidad propia de la condición dinámica de las ciudades, que con el transcurrir del tiempo cambian y se van adaptando a las transformaciones de la sociedad que las habita, la administración anterior, la de Gustavo Petro, inició un proceso de revisión y formulación de un nuevo POT, de hecho este fue discutido en el Concejo de Bogotá pero después de varios debates y sin las mayorías necesarias Petro optó por adoptar el nuevo POT por decreto, medida que sería demandada y luego suspendida por el Consejo de Estado.


Hoy bajo una nueva administración distrital, la del “Gerente Peñalosa” quien cuenta con una correlación de fuerzas favorable en el Concejo de Bogotá, estamos ad portas de la definición de un nuevo POT, está vez bajo la tutela de la administración de las privatizaciones, el concreto y el desarrollismo, razón por la cual el debate sobre el Plan de Ordenamiento Territorial representa el centro de las contradicciones entre el modelo de ciudad expandida, llena de transmilenio y depredadora del ambiente y esa idea de ciudad como derecho, sostenible y para el buen vivir que nos pensamos desde los movimientos sociales. Entre los debates para la formulación del nuevo plan de ordenamiento tenemos el del uso y aprovechamiento del suelo en la Reserva Thomas Van Der Hammen, por su parte la administración Peñalosa ya ha anunciado el interés que tiene en  “urbanizar” la reserva, lo cual devela parte de su intencionalidad en el nuevo POT.


¿Pero qué sucede realmente con la RTVH?, para empezar es necesario resaltar que está área protegida es una de las áreas más estudiadas por la ciencia, de hecho su nombre se debe a los importantes aportes de Thomas Van Der Hammen quien llegó desde Holanda a Colombia en 1951 atraído por la legendaria exuberancia concentrada con sinigual desproporción en los Andes y la Amazonia. Para aquella década, “Bogotá llegaba apenas hasta el Parque del Lago Gaitán por el norte, y los esfuerzos del Estado y los particulares no lograban todavía acabar los espléndidos humedales que rodeaban la capital hacia el margen occidental. Quizás todavía el Humedal Juan Amarillo se llamaba Lago Tibabuyes, con su espejo de agua rebosante de vitalidad y de aves acuáticas” (2) .


Este altiplano a 2.650 m de altitud cosa excepcional en uno de los países de relieve más complejo y variado, capturó la atención del científico holandés, tal vez  por el parecido de esta altillanura con su verdor y riqueza en recursos hídricos a su natal Holanda; este hombre quien fuera merecedor del premio FEN Vida y obra 1995, Caballero de la Orden de León, de la Reina de Holanda en 1989, entre otros galardones, este científico, conferencista invitado a decenas de eventos científicos en los cinco continentes, dedico su vida al estudio del clima, el paisaje y la vegetación de la sabana de Bogotá, desde la época de grandes dinosaurios y con gran profundidad del Cuaternario, es decir, del ultimo millón de años hasta ahora (3) . Su obra llena de minucioso análisis a través de estereoscopios y microscopios, procesos estadísticos, clasificación de especies, modelos matemáticos de clima y ecosistemas, teorías para reconstruir el paisaje y deducir el devenir climático del pasado para prevenir el del futuro, merecían que dicha porción de la Sabana y el norte de Bogotá recibiera su nombre en honor a semejante personaje.


Pero desde 1999 cuando el alcalde de Bogotá era Enrique Peñalosa las propuestas de Thomas VDH y otro número importante de académicos y ambientalistas se convirtieron en obstáculo para las intenciones del burgomaestre para dicha zona de Bogotá. Para entonces se discutía sobre la expansión del norte de Bogotá y los argumentos de parte y parte tuvieron que pasar por el escrutinio y análisis de un grupo de expertos urbanos y ambientales, el resultado de dicho estudio recomendó la conservación del área en cuestión, de hecho esta zona en 2011 fue declarada por la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) como Área de Reserva Forestal Productora Regional del Norte. Es decir, por norma, el principal uso de las 1.395 hectáreas de la reserva ES FORESTAL y deben protegerse. La recreación debe ser pasiva y otras actividades, como la vivienda o el agro, sólo se pueden hacer siguiendo los lineamientos de autoridades ambientales como la CAR, para su recuperación y manejo se expidió el Plan de Manejo Ambiental de la reserva,  en este documento se definen puntos claros como que no pueden existir más cultivos de flores y la prohibición de construir “nuevas vías, como los anteriores proyectos de la ALO o la Boyacá, que atravesaban esta zona y afectaban los humedales Guaymaral- Conejera”, todo en aras de proteger dicho ecosistema, al cual el mismo Thomas Van Der Hammen bautizaría, estructura ecológica principal. 


Pero todo esto parece desconocerlo la administración de Enrique Peñalosa, de hecho hace pocos días usando dineros públicos y sin ningún asomo de vergüenza se atrevieron a publicar un video con el hash tag #NuevasObrasParaBogotá, este video no solo señala verdades a medias, también oculta la importancia vital de la reserva y reproduce el mensaje del alcalde Peñalosa: la reserva es un potrero. La reserva representa tal vez la última oportunidad que tenemos para recuperar la estructura ecológica principal de Bogotá, la conectividad entre los dos ecosistemas de mayor relevancia para la ciudad, los cerros orientales y la cuenca del rio Bogotá incluidos los humedales del occidente de la ciudad. Además la reserva puede ayudar a recuperar, con las acciones apropiadas, el bosque altoandino original de la sabana de Bogotá, así como la preservación de cientos de especies propias de este territorio, tales como las 23 especies de mariposas descubiertas por el profesor Gonzalo Andrade (4)  en la Reserva TVH, o la posible existencia del Tigrillo Lanudo en los cerros orientales y la necesidad de la conectividad con el rio Bogotá para preservar su existencia.


Al principio y en plena campaña Peñalosa anuncio un proyecto urbanístico para dicha zona, paradójicamente llamado “Ciudad Paz”, después redujo el impacto de sus palabras señalando que requería solo la sustracción de una parte de la reserva, ahora como lo señalan en el video, indican que el valor fundamental de la reserva está en la necesidad de construir vías para des embotellar el norte de Bogotá; olvida Peñalosa que dicho debate ya fue tramitado hace 16 años y conceptuado mediante el PMA emitido por la CAR en la cual se indica expresamente la prohibición de construir nuevas vías, las que por cierto también olvida mencionar su video cruzan también por encima de los humedales capellanía, tibabuyes, la conejera y guaymaral, pero el “Gerente” pretende aprovechar el nuevo momento que tiene para dirigir Bogotá y revivir el debate, pretende a través de la modificación del POT incidir en la modificación del uso de suelo en la RTVH, pasar dichas modificaciones a pupitrazo en el Concejo de la ciudad y lograr con la nueva correlación de fuerzas patrasiar a la CAR. 


Así, sin sustento técnico Peñalosa quiere imponer la construcción de la ciudad hacia los bordes, una ciudad expandida con toda sus implicaciones y asegurarle jugosas ganancias a sus patrocinadores, el asunto es entonces prepararnos para el debate y defender la ciudad, proteger la Reserva Thomas Van Der Hammen y estudiar, elaborar, trabajar en nuestra propuesta de ciudad, en nuestra propia propuesta de POT. Ya está en marcha el Cabildo por la Defensa de la Reserva Thomas Van Der Hammen, proceso en el cual urge participar, el debate está abierto y está en nuestras manos tomar la palabra y ejercer nuestra ciudadanía, tenemos la tarea desde el 2 de enero de recoger las 800 mil firmas para revocar al “Doctor” Peñalosa. 

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1  http://www.sdp.gov.co/portal/page/portal/PortalSDP/POT_2020/Que_Es
2  Thomas Van Der Hammen una vida en defensa de la Naturaleza – U. Central - Tomás Estévez. 
3  Thomas Van Der Hammen una vida en defensa de la Naturaleza – U. Central - Tomás Estévez. 
4  Profesor del Instituto de Ciencias Naturales (ICN), de la Universidad Nacional de Colombia Sede Bogotá

 

Andrés Camacho es Máster en Energías Renovables, Ingeniero y Licenciado en Física. Fue Secretario General de la Federación de Estudiantes Universitarios -FEU- y es vocero de la Marcha Patriótica Bogotá