El Quimbo o un nuevo modelo energético

Blogger Andrés Camacho
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Para la mayoría de naciones el aseguramiento de energía suficiente para el desarrollo de sus economías es cuestión de seguridad nacional, más aún para las potencias es una cuestión de vida o muerte.

Tanto así que están dispuestas a desatar guerras, acabar con otras naciones e invadir. Pues bien, en Colombia  nuestros gobernantes de turno reflejan una vez más el “proyecto de nación” que encarnan, no han podido como bien lo expresa William Ospina en su libro Pa’ que se acabe la vaina cumplir la “tarea de conocer el territorio, de reconocernos en él, y de construir una economía y una política a partir de ese conocimiento”, han estado más interesados en las recepciones de los clubes y en hacer parte de la burguesía global que en gobernar esta tierra y darle un significado a la palabra Patria.

Para la mayoría de naciones el aseguramiento de energía suficiente para el desarrollo de sus economías es cuestión de seguridad nacional, más aún para las potencias es una cuestión de vida o muerte.

Tanto así que están dispuestas a desatar guerras, acabar con otras naciones e invadir. Pues bien, en Colombia  nuestros gobernantes de turno reflejan una vez más el “proyecto de nación” que encarnan, no han podido como bien lo expresa William Ospina en su libro Pa’ que se acabe la vaina cumplir la “tarea de conocer el territorio, de reconocernos en él, y de construir una economía y una política a partir de ese conocimiento”, han estado más interesados en las recepciones de los clubes y en hacer parte de la burguesía global que en gobernar esta tierra y darle un significado a la palabra Patria.

ientras otras naciones luchan por proteger sus recursos estratégicos, en Colombia los entregamos al mejor postor. Ya tienen lista la venta de ISAGEN y con ella se va parte de nuestra soberanía, mientras otras naciones están recuperándola, en Colombia como dice el dicho estamos “vendiendo el televisor para comprar el betamax”.

El Neoliberalismo se llevó la industria, se llevó las telecomunicaciones, ahora los TLC se están llevando el campo, entonces para qué soberanía energética pensarán algunos, pero es que la energía es motor de la economía, es derecho de los ciudadanos, es una necesidad vital. Sin embargo, como en muchos otros temas nuestros gobernantes apenas se asoman a la modernidad y no han podido ver en un mundo de vertiginoso cambio tecnológico las miles de posibilidades que tiene nuestro país.

La energía puede generarse de variadas formas, pero entre las que más conocemos están la generación a través de hidroeléctricas, termoeléctricas o nuclear. Cada una de ellas requiere un recurso natural para lograr su cometido, en el caso de las hidroeléctricas es el agua; de las termoeléctricas cualquier tipo de combustible ya sea carbón, petróleo, madera; la nuclear requiere elementos químicos enriquecidos para cumplir su función.

Pues bien el mundo enfrenta una escasez de recursos primarios para la generación de energía, en especial debido a que el mayor porcentaje de la generación de energía en el mundo se obtiene del petróleo, gas y del carbón, lo cual a su vez es una de la causas principales del mayor problema ambiental enfrentado por la humanidad: el cambio climático. A continuación la gráfica de consumo mundial de energía por fuente de generación.

Fuente: http://www.bp.com/statisticalreview Statistical Review of World Energy

Esta situación explica muy bien las guerras por el petróleo y también la razón por la cual las potencias mundiales no han querido ponerse de acuerdo para combatir de manera certera el cambio climático, estamos hablando de sus economías y de su supervivencia como potencias.

Esta escasez de recursos explica así la necesidad de proteger las reservas existentes y la necesidad de reemplazar las fuentes de generación. Entre dichas fuentes podemos distinguir una línea divisoria que las diferencia entre energías renovables y no renovables, las primeras corresponden a aquellas cuya existencia o reserva es prácticamente ilimitada, mientras la segunda corresponde a recursos cuya existencia o reserva es limitada, algunos han acuñado el término energías limpias sin embargo en sentido estricto no existe energía limpia 100% pero lo que sí se puede asegurar es que las energías renovables tienen un impacto muchísimo menor en el medio ambiente y las sociedades.

En Colombia la situación es un poco distinta, pues mientras en otros países la generación de energía se efectúa mayoritariamente con fuentes fósiles aquí generamos por encima del 60% de nuestra energía a través de hidroeléctricas, esto se debe a la gran riqueza hídrica del país pero también explica nuestra tremenda dependencia y el impacto de fenómenos como “el niño”.

Por ello es que en Colombia nos hemos dedicado durante los últimos años prácticamente solo a la construcción de hidroeléctricas, mientras las termoeléctricas están prácticamente abandonadas y hasta ahora asomamos a explorar las energías renovables.

Esas son las razones para el surgimiento de proyectos como  EL QUIMBO. Si bien, existe una discusión sobre si la generación hidroeléctrica es o no renovable lo que está claro es que su impacto ambiental, social y cultural es tremendo, por ejemplo en el caso del QUIMBO será necesario inundar un área mayor que el tamaño de Pereira, esta hidroeléctrica está construida a costa del bienestar de seis municipios: Gigante, El Agrado, Garzón, Tesalia, Altamira y Paicol, además en su proceso de construcción no se tuvo en cuenta a las comunidades pues mediante resolución 321 del 1 de septiembre de 2008, se declararon de utilidad pública e interés social “los terrenos necesarios para la construcción y operación del proyecto” no hubo notificación previa a las comunidades, y con esta resolución Emgesa filial de la multinacional española-chilena Endesa y ENEL de origen italiano, puede reclamar las tierras que sean necesarias, en caso de que los titulares de los bienes se nieguen a vender, es decir expropiación o desalojo, y por si fuera poco la resolución 321 se expidió sin la previa sustracción del 95% del área de El Quimbo, que hace parte de la Reserva Forestal Protectora de la Amazonia.

Estos son solo algunos de los problemas más graves de este proyecto, por ello y por la crisis mundial del agua es que muchas voces en el mundo consideran que la generación hidroeléctrica, al menos con grandes presas, no puede considerarse renovable, y también es por ello que algunos exigimos en Colombia cambios serios en el modelo energético del país.

Hoy  el presidente Santos nos ofrece un chantaje ante la sequía del país y presenta al QUIMBO como la solución necesaria para la seguridad energética, cuando el problema de fondo es la necesidad de un nuevo modelo energético, un nuevo modelo capaz de desarrollar formas alternativas de generación de energía y emprender como han emprendido otros países un plan para la transición a sistemas de generación más sostenibles que saquen al país de su dependencia en la generación hidroeléctrica, un plan que represente incluso un proyecto de nación.

Existen a la mano experiencias como la de Suecia que hoy está a la vanguardia en sistemas de energía más sostenibles y lograron pasar de 1970 con una generación del 75% a base de petróleo a una de apenas 21,5% de generación de energía con petróleo en 2012 o el caso de España que ha logrado en los últimos 15 años llegar a generar cerca del 30% de su energía a través de fuentes renovables, también tenemos el caso de Uruguay que ha aumentado la generación de energía eólica y biomasa aportando casi 15% a la generación nacional. Son estos algunos casos de planeación y de una perspectiva estratégica sobre los recursos del país, pero en Colombia apenas en Mayo de 2014 fue aprobada la Ley 1715 “por medio de la cual se regula la integración de las energías renovables no convencionales al sistema eléctrico nacional” la cual hoy se encuentra en proceso de reglamentación.

Así que el chantaje no tiene sentido cuando son ellos los que no han tenido la capacidad de encarar los problemas del país de manera adecuada, son ellos los responsables de la crisis energética, de los apagones y de someter al país al dominio extranjero en temas tan estratégicos como la energía, son ellos los que han regalado el petróleo y el carbón, han entregado el agua a las multinacionales y los páramos al mejor postor, no han sido capaces de emprender la tarea de darle futuro a esta tierra, de darle grandeza a la palabra Patria, entonces si no han podido construir esa Colombia que todos merecemos que abran paso porque venimos a gobernar.

 

@andrescamachomp

Andrés Camacho es Máster en Energías Renovables, Ingeniero y Licenciado en Física. Fue Secretario General de la Federación de Estudiantes Universitarios -FEU- y es vocero de la Marcha Patriótica Bogotá.